miércoles, 5 de octubre de 2011

That not, that not, that they don't represent us!

Es curioso que no haya nada tan perfectamente globalizado como los movimientos que más han dado la vara contra la globalización, de modo que quienes revientan una cumbre en Copenhague tienen idénticos métodos, corean los mismos lemas, visten el mismo cutre-look y, con frecuencia, son las mismas personas que los que montan la parda ante una reunión del G-7 en Ottawa.

Esto viene a cuento del Occupy Wall Street, un 'happening' que consiste, básicamente, en una traducción libre de nuestro entrañable 15-M. La indignación no conoce fronteras y tonterías se pueden decir en cualquier idioma.

La izquierda dejó caer a la clase obrera, en cuyo nombre hablaba, hace ya cosa de medio siglo y como quien no quiere la cosa. Y es que los trabajadores eran una incesante fuente de quebraderos de cabeza para los marxistas de salón, con su vergonzosa pasión por convertirse en burguesía a la que te descuidas y sus horripilantes gustos 'comerciales'.

Así que el rojerío -sin abandonar del todo la retórica obrerista, naturalmente- se puso a buscar otro ejército de reserva y lo encontró, irónicamente, en los no trabajadores. ¡Parados del mundo, beneficiados de la teta Estatal, paniaguados varios, subvencionados todos, uníos; no tenéis nada que perder, sólo el chollo público!
Llevamos tanto tiempo de prosperidad que a los hijos de la LOGSE les cuesta ver que la riqueza no es la energía, que ni se crea ni se destruye. Que un tipo que no ha dado un palo al agua en su vida pueda acusar a las 'corporaciones' -las que, bien que mal, crean la riqueza- de 'robarles' puede resultar algo antiintuitivo, pero no lo es para una generación que parece creer que sus iPads cuelgan de los árboles y la leche la producen de forma espontánea los tetrabricks. Después de todo, si alguien tiene un yate y yo no, es indudablemente porque ha ido al Almacén Universal de Yates y se ha llevado el que me corresponde.
Todo lo que a los mandarines de la famélica legión les falta de sentido común les sobra de mercadotecnia. De hecho, siguen quitándole el producto de las manos después del gulag y doscientos millones de muertos, un mérito que ríete tú del de las tabaqueras. El 'selling point' es imbatible:

Nada negativo de lo que te ocurre es culpa tuya


Si alguien tiene algo que tú no tienes, no le des más vueltas: te lo ha robado

El modo de arreglar el mundo nunca es producir cosas, sino ocupar sitios y gritat eslóganes chorras

No te pedimos que te manifiestes ante los tanques de Pekín o que protestes en Corea del Norte; se trata sólo de pasar un rato divertido y emocionante que se puede saldar, en el peor de los casos, con una noche en el cuartelillo.

A cambio de tan escaso esfuerzo, serás protagonista de la historia y, con un poco de suerte, saldrás en la tele

La higiene personal está sobrevalorada y ducharse diariamente es fascista

La derecha, mientras, habla de esfuerzo, austeridad, producción, competencia... Argh. Sólo hay que verles en las escasas manifestaciones que organizan, sin bongos ni tíos en zancos y con un aire de pacífico paseo dominguero que tira para atrás.

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